Testimonios

El Universo

Después de varios años de cuestionar ¿Qué es el universo? ¿Dónde está el universo? Un día fui invitada a una conferencia de meditación donde explicaban que debía desechar mi falso ser para encontrar mi verdadero ser. Aún no entendía bien cómo, pero decidí intentarlo.

Desde entonces empecé el método y a medida que fui restando, mi mente original fue apareciendo y con ella capacidades que ni yo misma conocía y así todo empezó a tener sentido. Los incontables recuerdos, penas y sufrimientos solo han sido un falso sueño y los deseos de posesión eran el resultado de resentimientos, culpa y preocupaciones.

Al vaciar los pensamientos, emociones y sentimientos ilusorios grabados desde la infancia, fui consciente de la cantidad de apegos que tenía y que debía aprender a desposeer. Mi vida empezó a mejorar después de cada nivel y a medida que iba desechando la mente falsa, mi cuerpo y mente se aliviaban.

A través de esta meditación poco a poco las preguntas acerca del Universo se fueron aclarando dentro de mí, confirmé que está vivo y que puedo ser uno con él cuando elimine por completo la mente falsa. Entendí que se puede vivir la vida del flujo de la naturaleza, siendo libre de sufrimientos y estrés, y así obtener felicidad, energía y paz mental.

Invito a todas las personas a practicar este método de la sustracción para que puedan dejar de vivir dentro de una ilusión y vivir en el mundo real.

 

Yamile M., Administradora hotelera y turismo / Meditación Batán
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Cambio rotundo

Para mí esta meditación me ha dado la oportunidad de vivir con esperanza, tranquilidad y optimismo.

Antes de meditar, en mi vida sólo existían conflictos emocionales, frustración, depresión, estrés, rabia, etc. Eran demasiadas preocupaciones las que tenía por mi estudio y mis relaciones personales, todo el día mantenía con miles de pensamientos que me atormentaban y la rabia con mis padres y pareja era constante. Yo era consciente de que tenía problemas así que buscaba libros, charlas y videos de superación personal, pero nada me ayudaba a escapar de ese malestar que me producía dolor e incluso insomnio.

Cuando asistí al centro de meditación y comencé el método para meditar, el cambio en mi vida fue rotundo; era ya capaz de dormir bien, sentía mi mente liviana, mi trato con mi familia y novio mejoró increíblemente, todo en mi día a día fluía súper bien. Ahora pasados un año y medio siento mucha felicidad y gratitud, tengo esperanza siento que puedo respirar… ¡Uofff, el cambio fue sorprendente y de una manera muy pura y real!

Me encuentro muy agradecida con esta meditación por llegar a Cali y a mi vida.

En cuanto al ambiente en el centro de meditación, es súper chévere pues se comparte como en familia y cada vez que avanzamos los niveles, la unión entre todos los estudiantes se hace genial e inmensa. El compartir las experiencias y esta meditación con los guías y con los compañeros es muy enérgico y me ha ayudado a crecer positivamente.

Doy muchas gracias a la meditación de la sustracción.

Leidy Daniela N., Estudiante universitaria / Meditación Cali
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El verdadero propósito

Siempre me pregunté cuál era el sentido de la vida, pensé que al crecer está pregunta se iría, pero sucedió todo lo contrario, tomo más fuerza.

Busqué en diferentes tipos de meditación, psicólogos, videntes y nada lograba un efecto permanente. Observaba a las personas y me preguntaba cuál era el sentido de que estuviese viviendo en este mundo. En mi interior sabía que algo no estaba bien, como cuando sientes que te falta algo, saber de tu origen, tus verdaderas raíces. Venimos a este mundo y solo nos preocupamos por poseer cosas, acumular y al finalizar nuestra existencia partimos en silencio, sin encontrar el verdadero propósito del hombre.

Recuerdo que un día estaba en el trabajo y empecé a conversar con un amigo, éste me habló de una meditación que lo tenía sorprendido por su metodología, decía él que la meditación era simple de seguir y que cualquier persona podría practicarla. A los días, le pedí que me llevara a este sitio y cuando llegué a este lugar, sentí que había encontrado lo que estaba buscando, sin dudarlo me registré y empecé a meditar.

Con el pasar de los meses me sentía liviano, enérgico y con ganas de charlar con los otros. Empecé a observarme a mí mismo y pude ver que había construido un mundo mental donde solo el “yo” importaba. Dejé de culpar a los otros y me apropié de mí mismo, porque entendí que todo aquello que me molestaba de los demás era mi propia mente. Poco a poco empezaba a entender a mis familiares, amigos. Mi mente estaba cambiando; veía más virtudes en los otros, cuando aparecían problemas, de forma natural me enfocaba en las soluciones y los pensamientos que alguna vez me molestaban ahora habían perdido fuerza. Por primera vez me sentía feliz y ejercía mi trabajo con amor.

Nosotros, los hombres hemos construido un mental falso, inexistente, donde el protagonista es el “yo”, y allí solo vale mi punto de vista. En este mundo mental las otras personas no importan porque nuestra mente solo ha estado centrada en nosotros mismos, pensando en cómo engrandecer a este yo falso. Al seguir el método de la sustracción, pude darme cuenta que todo esto es falso y que al cambiar mi mente todo a mi alrededor cambia. El mundo ya está iluminado y todos somos parte de la misma conciencia. Lo único que tenemos que hacer es arrepentirnos, renacer como la verdad y volver a nuestro hogar. El verdadero propósito del hombre es ser uno con la verdad.

Daniel B., Actor / Meditación Medellín
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Vivir mejor

Siempre me había cuestionado a qué había venido a este mundo y en ese buscar hice todo tipo de actividades que me llevaran a obtener la respuesta a esta pregunta, tales como meditación Zen, meditación tradicional, reiki, yoga, entre otras. También en el campo de mi profesión hice varios postgrados con el propósito de escalar posiciones en la empresa donde trabajaba, pero esto simplemente me llevó a tener más información, conocimiento, estrés y más horas de actividad laboral, un poco más de dinero, pero nada más; me sentía vacía con mi mente llena de miles de pensamientos y cuestionamientos.

Un buen día por la calle recibí un folleto sobre esta meditación, leí su contenido y me llamó poderosamente la atención el método de la sustracción. Quería averiguar en qué consistía, llamé y me inscribí para asistir a un seminario que impartían sobre el tema. Asistí y aunque no entendí muy bien, me di la oportunidad de hacer este método.

Al ir haciendo los niveles, vaciando la mente de esos incontables pensamientos, mi cuerpo y mente se fueron liberando de emociones, sentimientos, estrés y cansancio que me agobiaban. Ahora puedo decir que soy libre de todo eso y lo más importante: he logrado paz en mi mente, no tengo pensamientos que ronden en mi cabeza, ya no tengo enojo con todo el mundo, la relación con mi familia cambió, ya no los cuestiono y simplemente los acepto tal como son. Comprobé que el dinero y las cosas materiales no me proporcionan estos estados. Al ir restando a ese falso yo, se reveló ese universo amoroso, vivo e infinito y todos esos cuestionamientos que me hacía tuvieron respuesta.

Invito a todas las personas, para que se permitan salir de esa vida ilusoria y conocer así a su verdadero ser. Esto es maravilloso.

Ana Lucía O., Administradora de Empresas pensionada / Meditación Batán
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Mi decisión

Un día me descubrí diciendo “no puede ser que esta vida sea para trabajar, comprar una casa, un carro y después morir, no tiene sentido, si esto es así, prefiero irme ya de aquí”; cuando hice conciencia de que no era la primera vez que pensaba en la posibilidad de morir para solucionar la falta de sentido en mi vida, me vi enfrentada a tomar una decisión: o moría inmediatamente o me daba una oportunidad para encontrarle sentido a mi vida. Decidí vivir cada día como si fuera el último, enferma como siempre lo he estado, empecé a trabajar con mucha intensidad, trabajando como profesora, pero con muy poco dinero, me encontraba completamente desbordada por el estrés.

Reclamándole a Dios en mis oraciones dónde estaba su ayuda, un día al salir de un asunto médico vi al otro lado de la calle el letrero de Meditación Colombia. Sin dudarlo hice caso a lo que la vida me indicaba y entré. Al escuchar que “el hombre tiene valor cuando está vivo, lo más importante para el hombre es estar vivo; que uno es un ser falso que está viviendo en un mundo ilusorio, pero que, si uno desecha la vida y los pensamientos de uno mismo, uno renacerá con el cuerpo y la mente del universo que es verdad, felicidad, eternidad, prosperidad”, me di cuenta de que era yo la que irremediablemente tenía que cambiar. Era tan fácil lo que tenía que hacer, solo seguir el método de meditación y desechar mi mente. Al hacerlo, tuve la certeza que la decisión de dejar de vivir en un mundo sin sentido lleno de tristezas es mi responsabilidad y no hay alguien que lo pueda hacer por mí, así que decidí contra viento y marea, cambiar mi mente por la mente del universo, aquí y ahora que estoy viva, porque si me muero no hay nada que hacer.

De esta forma he ido con mucha paciencia confirmando uno a uno los niveles; ahora puedo afirmar que el método es real, que funciona, que tan solo con entregarle mis pensamientos al universo, mis ojos, mi cara, todo mi ser ha cambiado, el mundo para mí ha cambiado, me siento positiva, alegre y feliz. Sé que siguiendo el método puedo eliminar mi mente y abandonar para siempre el mundo falso. Sé que este es el camino para dejar de vivir una vida sin sentido. Sé que aquí y ahora puedo vivir en el mundo real siendo uno con la verdad, para mí ahora la vida tiene un propósito: vivir en el mundo como en el paraíso mismo.

Roxana M., Docente / Meditación Palermo
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